Lo que más particularmente deseo, eres Tú


Hija mía, te necesito, necesito tus trabajos, tu fatiga, tus oraciones, tus penitencias, sí, y tus alegrías también.

Vive en un estado de oblación. Necesito toda tu vida.

Hay tanto que hacer para aplicar a cada generación los frutos de Mi vida y Mi muerte. . . Hay tanto que hacer para vencer los obstáculos en el camino, sin violar las voluntades. . . Hay tanto que hacer para crear esa actitud en las almas que los hará ansiosos por responder "sí" a Mi apelación. . .

Lo que me importa sobre todo es: ser servido, tanto como Mi corazón lo desee, por almas que se han entregado a Mí, para que pueda purificar, fortalecer, santificar a toda la humanidad.

Si tan solo pudieras entender el valor de las almas, el valor de una sola alma. . . Cada alma tiene su lugar en Mi corazón. Cada uno es amado por algo único que le he dado, y no me consuela cuando un alma me falla, hasta que haya una esperanza de que se arrepienta. Para mí, las noventa y nueve ovejas fieles no toman el lugar de la que se ha desviado. Cada alma es para Mí un tesoro incomparable.

Tu misión en el dominio complejo e invisible del Cuerpo Místico eres Tú misma, y nadie puede reemplazarte con precisión. Lo bueno que deberías haber hecho y lo que no has hecho permanecerá deshecho eternamente. Te tomé en serio, y no es una cuestión leve que te haya elegido.

Déjame hacer uso de ti como lo intento. Se dócil. No reprimo la iniciativa, todo lo contrario. Deja que tu servicio sea actuado por motivos sobrenaturales, y todo lo que emprendas servirá eficazmente.

No hay nada en ti que no pueda ser útil para Mí si lo haces, pero con un verdadero espíritu de servicio. Todo lo que penetra por amor es útil.

Cuántas veces espero de ti por mí mismo. . . para otros . . . Todo lo que se hace aislado de Mí y Mi amor, es un desperdicio.

Ten devoción al momento presente. Solo de esa manera me puedes servir verdaderamente. El pasado no es más; el futuro no está aquí todavía, El único instante que posees y en el que puedes contar realmente es el momento presente.

Aprovecha al máximo el momento que tengas.

No tienes nada que perder al olvidarte de ti misma. Cuanto más trabajes para Mí en las almas, más te recompensaré en esta tierra y más encontrarás tu verdadero lugar en Mi Corazón en la plena expansión de la naturaleza y de la gracia. Mientras, espera el día en que comprenderás, en el esplendor de la gloria, la razón de todas las cosas.

Cuanto más te mantengas en segundo plano, cuanto más discreta seras, contento de darme a conocer sin pretender convencer a las almas, más las atraeré y actuaré en ellas.

Cuanto más te propongas y trates de imponer a los demás tus gustos, tus deseos, tus métodos, tus ideas, más frustrarás Mi trabajo y Mi gracia.

Practica hablarle a la gente como si tu fueras inferior.

Yo, tu Dios, me puse de rodillas para lavar los pies de Mis discípulos. ¿Entonces, tú, humillas tu alma cuando aconsejas e incluso cuando reprendes almas? Eso seria fácil si tu fe fuera lo suficientemente receptiva como para contactarme en cada uno.

Es el orgullo inconsciente el que arruina la mayor parte del trabajo de Mis apóstoles. Eso hace que incluso el celo más ardiente se extravíe, a veces haciendo que opere en un sentido bastante contrario a lo previsto.

Nunca les he mostrado a los pecadores ni a las pobres almas enfermas una actitud condescendiente o superior. En espíritu, de rodillas los he escuchado y los he curado, y sin embargo soy Dios.

Ten esto en cuenta: lo que más particularmente deseo, eres Tú, no tus obras. No es el trabajo que haces lo más importante, sino lo que me dejas hacer a través de ti.

Es fácil trabajar vigorosamente ante el público. Pero es más difícil dar un paso atrás y dejarme actuar.

No impongo nada. Yo espero.

Si el trabajo te sobrecarga, es porque me has descuidado.








(Libro en Inglés: Una hora con Jesús) 
Gaston Courtois

Febrero 05 del 2018

5 comentarios :

Sara O. Durán dijo...

Y aquí estoy a tu entera disposición. Para lo que a través de mí puedas hacer.
Besos y un abrazo, María.

Existe Sempre Um Lugar dijo...

Olá, texto que faz refletir, superar os obstáculos da estrada é necessário, só assim se consegue atingir o objetivo de vida.
Feliz semana,
AG

Marian dijo...

Hija mía,¡Te necesito! Estas palabras María, suenan muy profundamente
dentro de mi alma. Yo no valgo nada, pero le digo al Señor, ¡Señor mio!
aquí estoy, toda tuya soy, toma mi vida, trabajos...¡TODO!

Me quedo tranquila, en paz, en abandono confiado...

¡Gracias María! Un fuerte abrazo hermana.

Dios te bendiga.!!

Roselia Bezerra dijo...

Olá, querida amiga!
O escondimento do nosso eu precisa ser um trabalho árduo para que Ele apareça...
Seja muito feliz e abençoada
Bjm de paz e bem

Alondra dijo...

María: imagino que eres monja o una persona muy religiosa. Y te admiro porque pocos somos capaces de entregarnos al prójimo por amor a su Dios. Creo que el problema hoy es que unos pocos se han adueñado de la fe de las personas y en nombre de unas creencias los utilizan para dominar.El instinto de desconfiar de las personas ha instigado durante milenios para enfrentar a unos humanos contra otros con los más diversos intereses y en esa tarea, la religión, tan eficaz para unir, también lo ha sido para separar.Y si Dios existe es "amor y perdón".
Un saludo afectuoso