Madre de Dios, Reina de la Paz, Corazón del mundo


María concibió al Hijo de Dios, y Dios está en su seno en medio del mundo. El útero de María, rigurosamente hablando, es el centro del universo creado, y ella solo puede adorar silenciosamente las obras y la presencia de Dios dentro de ella. Ser la Madre de Dios, es una realidad que llena toda la gama de la potencialidad humana hasta el punto de que su quietud y silencio perfectos, son densos por el hecho de que ningún acto o palabra pueda serlo. Su adoración y acción de gracias no dejan tiempo para lo externo; como las palabras o acciones. Su atención y toda su energía se gastan en ser dirigidas hacia la quietud y la humildad, de este Dios disminuido que mora en ella.

María— la llena de gracia, habiendo concebido del Espíritu Santo, se retiró lejos de la vista de los hombres, en las profundidades del santuario subterráneo; como la paloma del cántico que vuela hacia la hendidura de la roca. Ella no se mueve, no dice ni una palabra, Ella solo adora. (Cantares 2:14)

Ella es el corazón para el mundo, porque su Dios ya no está afuera. ¡Él es su obra, su hijo, su cariño y el fruto de su vientre!

Theotokos, la Portadora de la Vida. Ella es todo esplendor silencioso, el Arca viviente del Nuevo Pacto que contiene el maná Eucarístico de Dios en la carne.

Con María, Madre de Dios y Madre nuestra, queremos comenzar el año pidiendo al Señor que nos bendiga con la paz en nuestros corazones, en nuestras familias y en el mundo entero. ¡María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero!



(Erasmo Merikakis)
1 de Enero del 2018





3 comentarios :

Roselia Bezerra dijo...

Olá, querida Mária!
Que nossa Rainha nos de a paz de Cristo !
Seja muito feliz e abencoada em 2018!
BJm de paz e bem

Marian dijo...

María, Reina de la Paz, Reina de nuestras familias, a Ella encomendamos este año nuevo que empieza, y a nuestras familias. Que Ella sea la MADRE, QUE NOS LLEVE, CON SU DULZURA, CON SU AMOR.En Tus Brazos Madre, estamos seguros, todo se vuelve dulce...¡¡MADRE.!! Cuanto gozo siento al llamarte.

¡Feliz y santo año hermana!

Muchas bendiciones para ti y tu familia.

Un fuerte abrazo.

Magdeli Valdés dijo...

Que el comienzo de este año y por lo que venga
este lleno de posibilidades en tu camino
que lo proyectado se concrete
sea el fruto de nuestras aspiraciones
lo que cosechemos a nuestro caminar...
el amor y la paz se manifiesten con fuerza
por todo el mundo.
Nunca nos falte un motivo cierto para sonreír!

Agradecerte por todo lo compartido!

Tengas un gran 2018!