Orar como un pez...


“Cuanto más oramos, más deseamos orar. Y como un pez que al principio nada sobre la superficie del agua y luego se hunde, pero siempre va más adentro; así el alma se sumergé. Se sumergé y se pierde en la dulzura de conversar con Dios.”




(San Juan María Vianney) †




27 de Enero del 2017