En el Jardín del Claustro...


Nuestras mortificaciones, humillaciones, oraciones- en una palabra, todos los ejercicios que practicamos, ¿qué son sino actos de virtud, que son como tantas flores hermosas, que envían un perfume muy dulce ante la Divina Majestad? Por lo tanto, bien podemos decir que la religión es un jardín todo sembrado con flores, muy agradable a la vista, y muy saludable para aquellos que desean inhalar su fragancia.







(San Francisco de Sales) †




Pintura: El Alma de la Rosa - John William Waterhouse, 1908
20 de Enero del 2017