Que nada me distraiga de Ti...


Que nada me distraiga de Ti, ni el ruido ni las diversiones. Oh mi Maestro, me encantaría vivir contigo en silencio. Pero lo que amo sobre todo es hacer tu voluntad, y puesto que Tú quieres que yo permanezca en el mundo, Yo me someto con todo mi corazón por amor a Ti. Yo te ofrezco la celda de mi corazón; que sea Tu pequeña Betania. Ven a descansar ahí.

(Santa Isabel de la Trinidad) †






Enero/02/2017