Enséñame a callar, Madre del silencio


Enséñame ¡oh Madre del Señor! A callar si la caridad va a quedar dañada si hablo.

Enséñame a no hablar nunca mal de nadie, a callar siempre que el hablar sólo traiga crítica destructiva, vergüenza o difamación del hermano.

Enséñame a llevarme unos cuantos secretos a la tumba.

Enséñame a callar cuando mi silencio sea como una fraternal represión, una disconformidad con lo incorrecto, lo deshonesto o lo difamatorio que se está diciendo.

Enséñame a callar lo negativo, lo malo, lo que avergüenza al hermano si hablando falto a la caridad y no defiendo la justicia o al inocente.

Enséñame el silencio de la aceptación interior sin rebelión interior y en la paz del corazón.

Enséñame a callar, a sufrir, a amar y aceptar en el silencio que se confía en Dios.

Enséñame a orar en lo escondido, a dar limosna en lo oculto, a vivir santamente en el decoro del silencio del corazón.

Enséñame a caminar entre silencios, aunque no a solas, sino acompañado del Señor y de los hermanos. Que no olvide nunca que a Dios se va por el hermano y con el hermano.

Enséñame a hacer silencio exterior, pero sobre todo el silencio interior de pensamientos inútiles, ilusiones imaginarias, deseos irrealizables, preocupaciones y agobios excesivos...

Enséñame a cultivar el silencio, fuente de inmensas energías y ambiente necesario para las más arriesgadas decisiones.

Enséñame el silencio para poder entenderme a mí.

Enséñame el silencio para poder escuchar y entender al hermano.

Enséñame el silencio, los desiertos, las pobladas soledades donde únicamente me puedo encontrar con Dios y "conocer a Dios".

Enséñame, oh María, nuestra Señora de los silencios fecundos, un clima de silencio permanente, un silencio tal que me conduzca al monte santo de la contemplación.


Del libro "Cien rostros de María para la Contemplación".
Noviembre del 2017






7 comentarios :

Marian dijo...

¡Madre! Ayúdame a hacer silencio en mi interior,
a escuchar muy dentro de mi, la voz de Tu Hijo amado,
a mis tres Amores.Y guardar en silencio en mi corazón,
como Tu hacías.

¡Precioso María amiga! Nuestra Madre te colme de Bendiciones.!!

Un fuerte abrazo.

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Gracias, por esta hermosa oración, gracias por su delicadeza y atención, hemos tenido un pequeño problema de electricidad en el monasterio, por ahora esta resuelto, gracias unidas en oración un fuerte abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Aprender todo eso, es de gran valor. A seguir intentándolo cada vez.
Un fuerte abrazo!

cristina dijo...

Calla alma mía recógete en silencio, guárdate como templo del Señor tu Dios!
Fuerte abrazo María

Felicitas dijo...

yo también tengo que aprender a callar más, se lo pediré como tú a la Madre y Maestra nuestra.
Un saludo fraterno

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Mil, gracias, por vuestra cercanía, reciba de parte de mi comunidad nuestro saludo y oración, por usted, Gracias, un fuerte abrazo, Dios este con usted.

Marian dijo...

¡Cuanto tengo que aprender de nuestra Madre.!

Un abrazo María.¡Feliz día del Señor.!

Un fuerte abrazo.