El Señor es mi pastor, nada me falta


El Señor es mi pastor, nada me falta.
En prados de hierba fresca me hace reposar,
me conduce junto a fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por el camino justo,
haciendo honor a su Nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso,
ningún mal temeré,
porque Tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Me preparas un banquete
en frente de mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu amor y tu bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.


(Salmo: 23)
Noviembre del 2017

4 comentarios :

Roselia Bezerra dijo...

Olá, querida Maria!
Que nosso Bom Pastor nunca nos relegue à distância!
Seja muito feliz e abençoada!
Bjm de paz e bem

dijo...

Pienso y repito partes de este Salmo cuando en ocasiones no tengo fuerzas para caminar.
Gracias por traer la PALABRA .Es sanadora a estas horas de la noche.
Besucos y bendiciones

María dijo...

Mi muy queridas hermanas,

Cristina y Flor del Silencio: Sus comentarios no fueron publicados
por causa de un error. Yo había cambiado mi cuenta el día anterior
a mi otro correo electrónico, y olvide conectarlo del todo.

Los he leído y son hermosos. Pido una disculpa por mi error.

Saben que las quiero mucho a las dos. Gracias por estar cerca, por
ser amigas y hermanas. Dios las bendiga y disculpen el inconveniente

Sara O. Durán dijo...

Y con plena confianza esa convicción de que así será... nada nos faltará estando en sus manos, para lo que el nos designe ser y hacer.
Un abrazo.