Si supieras ¡cuánto te Ama!


Si supieras ¡cuánto te ama!
que pierde su vida
para que tú te salves.
Si supieras ¡cuánto te ama!
hoy no tendrías miedo,
no pondrías defensas para amar,
no te autoafirmarías en tu ego,
te entregarías sin dudas,
sin rencores, ni envidias
o algún recelo.

Si supieras ¡cuánto te ama!
este Jesús que defiendo 
que predico con el Evangelio,
ya no estarías perdido
ni correrías sin aliento
en la ansiedad y en la liviandad
del mundo con que te deleitas.
Si supieras ¡cuánto te ama!
dirías ¿qué estuve haciendo?

No, Señor mío,
ya no tengo miedo 
de confirmarte en mi vida
de oírte y verte
en el hermano que sufre,
en el hermano que peca,
en la naturaleza que me habla,
en el viento, en los ríos,
en el cielo y en el mar,
cuando me envías al desierto y dices:
"¡no temas!

Ve con seguridad y transmite la buena noticia,
transmite mi bondad
predica el Evangelio.
¡Ah! y algo mas...
diles que los amo
que mi amor por ellos
es grande, inmenso
como el mar.

No tengas miedo, mi niña
estoy contigo, te elijo
y te sostengo.
Ve por el mundo,
ve en paz."


(Refugio del silencio y la palabra) 
Octubre 16 del 2017

4 comentarios :

Roselia Bezerra dijo...

Olá, querida amiga Maria!
O Amor incondicioal divino é triunfante sobre toda nossa condição de pecador arrpendido e humilhado...
Seja muito feliz e abençoada!
Bjm de paz e bem

Marian dijo...

Se lo mucho que me ama María, y con todo lo que sé,
no sé nada... ( Ni ojo vio, ni oído oyó lo que Dios tiene
preparado para los que le aman.

Ha sido Su S. Sangre el precio de mi vida...

Un fuerte abrazo amiga.

Magdeli Valdés dijo...

Cuanta entrega
me emociona de corazón...
siempre que pienso en El así mas de las veces lloro...

Sara O. Durán dijo...

Dios nos ama y de todas las maneras nos lo demuestra, en cada instante de la manera más tierna y sutil. Sólo hay que abrirnos a percibirlo.
Otro abrazo.