“Mi reposo verdadero está en el servicio del prójimo”


“Oh Jesús mío, cada uno de Tus santos refleja en sí una de Tus virtudes, yo deseo reflejar Tu Corazón compasivo y lleno de misericordia. Que Tu misericordia, oh Jesús, quede impresa sobre mi corazón y mi alma como un sello y éste será mi signo distintivo en esta vida y en la otra” (Diario 1242)

“El sufrimiento es el tesoro más grande que hay en la tierra, purifica al alma. En el sufrimiento conocemos quién es nuestro verdadero amigo. El amor verdadero se mide con el termómetro del sufrimiento” (Diario 342). “Desde el momento en que empecé a amar el sufrimiento, este mismo dejó de ser sufrimiento para mí. El sufrimiento es el alimento continuo de mi alma” (Diario 276)



Santa Faustina Kowalska (1905 – 1938)
Octubre 05 del 2017

7 comentarios :

cristina dijo...

Es muy característico el sufrimiento por los Santos que liberan su alma del dolor del mundo y se transforma en gozo por la cercanía de Dios que envuelve por entero su vida plena en santidad por Gracia Divina..
Gracias María por bello testimonio
Fuerte abrazo

María dijo...

Sí Cristina, así es. Y no es fácil, pues Jesús también sufrió mucho para salvarnos. Pero en el sufrimiento se encuentra como dice Santa Faustina, un gran tesoro. Sólo que hay que orar mucho para llegar a esta unión...

Sigo sin poder entrar a tu blog. Lo siento mucho Cristina. Más como has dicho en mi otra publicación, siempre seras bienvenida cuando gustes. En unión de oraciones.

Roselia Bezerra dijo...

Olá, querida!
Quando mais nos doamos, Deus nos dá a força de servir amando...
Seja feliz e abençoada!
Bjm de paz e bem

María dijo...

Olá, querida Roseleia! Muito verdadeiro o que você diz. É o amor que colocamos o que nos transforma. Um abraço forte.

Marian dijo...

Quien ama verdaderamente, desea consolar, compartir la misma
suerte que Su Amado, identificarse con El...

¡Gracias María!

Un abrazo fuerte.

Magdeli Valdés dijo...

razón lleva
de esa manera sabemos valorar mejor cuando hay sonrisas

que nuestro corazón no deje de alentarnos y la fe nos lleve conectados a lo divino

gracias.

María dijo...

Hola Marian. Gusto enorme de verte! Un fuerte abrazo.

Magdeli Vladés, seas bienvenida a mi blog, que es también el tuyo. ¡Dios te bendiga!