Libera mis temores



Cuando huyo de la oración del silencio,

no quiero huir de ti Señor, sino de mi:

de mi superficialidad.



(7 de Julio del 2017)


2 comentarios :

Felicitas dijo...

Ese Amor divino del que estás tan enamorada te habita, siempre, de día, de noche, estés dónde estés, porque no está sujeto al espacio ni al tiempo, como nosotros pecadores. Por lo tanto siempre, siempre estás en Su Presencia. Hagas lo que hagas, estés fregando platos, estudiando, trabajando. Es un consuelo tan grande saber esto, y vivirlo a diario que todos los santos y en especial los contemplativos y místicos, lo aprendieron a vivir de manera excelente, tal y como Dios lo quería para ellos. Aprendamos nosotras también a hacernos verdaderamente conscientes de la maravillosa inhabitación de los divinos 3 y frecuentémosles en nuestro pobre corazón.
Si algún dia llegasen tiempos en los que no se nos permitiera el acceso a la santa comunión, a la santa Misa, este entrenamiento nos será de gran ayuda. Adorar a Dios en espíritu y en verdad.
Un abrazo fraterno

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Gracias, solo en silencio de esa oración sabemos quienes somos ante Dios ,Cuanto más se avanza en la vida de oración, más se penetra en el misterio del silencio de Dios. Gracias.