Continuemos perseverando


Quién quiere ser santo, no debe conformarse con el deseo, pero debe resolver muy rápido manos a la obra, porque el diablo no le teme a las almas irresolutas. Los medios para llegar a un fin tan sublime, son especialmente dos: la oración, que hace el amor divino entrar en el corazón, y la mortificación, que elimina la tierra y lo hace apto para recibir el fuego divino. 

Ganemos ánimo; empecemos desde ya a emplear estos medios y nosotras también llegaremos a ser santos.



(San Alfonso María de Ligorio)



27 de Junio del 2017

2 comentarios :

cristina dijo...

Ser santo es estar tocado con la Mano Divina de Dios, seguir su camino es buscar el sosiego del alma , entrar en ese lugar es sólo de Dios y de quien Él elige....
Hermoso ejemplo de Santidad. San Ligorio, está con Dios.
Fuerte abrazo hermana.

María dijo...

Si Cristina, ser santo es ser "tocado por la mano de Dios"

Y nosotros somos tocados desde el momento de nuestro bautismo.
¡Todos somos llamados a la santidad, todos! ¡Todos somos elegidos!

El ejemplo que da San Ligorio, es un llamado para todo Cristino.

Ser Santo es dejar que Cristo reine en nuestras vidas. Ser Santo es hacer la voluntad de Dios, ser lo que él quiere que seamos. Sigamos corriendo hacia la meta.

Un abrazo