Procurad una Oración más profunda...


"La oración es el corazón de la fe y de la esperanza en la vida eterna."

 "Oremos con el corazón, hasta que nuestro corazón cante con gratitud a Dios Creador que nos ha dado la vida." 


Dediquemos más tiempo a procurar una oración más profunda en nuestro corazón. También a la oración de intercesión por los demás. Que nada nos haga perder la esperanza en el Amor de Dios, y en el cuidado con el que nuestra Madre vela por cada uno de nuestros pasos. 



(28 de Junio del 2017)

Continuemos perseverando


Quién quiere ser santo, no debe conformarse con el deseo, pero debe resolver muy rápido manos a la obra, porque el diablo no le teme a las almas irresolutas. Los medios para llegar a un fin tan sublime, son especialmente dos: la oración, que hace el amor divino entrar en el corazón, y la mortificación, que elimina la tierra y lo hace apto para recibir el fuego divino. 

Ganemos ánimo; empecemos desde ya a emplear estos medios y nosotras también llegaremos a ser santos.



(San Alfonso María de Ligorio)



27 de Junio del 2017

«En honor del misterio de la Encarnación»


El Ángel del Señor anuncio a María;
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María......

Aquí está la esclava del Señor;
Hágase en mi según tu palabra.
Dios te salve, María ......

Y el Hijo de Dios se hizo hombre;
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María ......

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Dios te salve, María.....

Oración: Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, y con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección.

Por Jesucristo, Nuestro Señor.  Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. (tres veces)



(Oración del Ángelus)
Pintura del Angelus, por Emile Friant
(26 de Junio del 2017)

"No tengáis miedo"


Lo único que hay que valorar y por lo que hay que luchar, es por la salvación de las Almas, de nuestra Alma.

Tú eres más valioso que muchos gorriones. ( Mateo 10: 26,31) 



(25 de Junio del 2017)






Ponme como un Sello sobre tu Corazón


La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús nos enseña, que Jesús nos ama a cada uno con un amor infinito y especial. Con un amor que nace de su corazón Humano y Divino. Jesús nos ama como verdadero Hermano nuestro, verdadero Hombre, y como verdadero Dios. 

Vivamos el amor infinito de Dios por cada uno de nosotros. Y comprendamos, que lo que espera el Señor de nosotros, es que le AMEMOS también.


"Para Salvar al hombre, Dios quiso darle un Corazón Nuevo. Fiel a su Voluntad de Amor. Este Corazón es el Corazón de Cristo." (San Pablo Magno)




(23 de Junio del 2017)




Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre...


Para orar bien lo más importante es nuestro corazón. Lo más importante es que en nuestro corazón haya un amor verdadero. Hacia Dios, y hacia nuestros hermanos. Especialmente a los que tenemos más cerca. 



(22 de Junio del 2017)



Para Enfrentar el Mundo


A veces quisiera esconderme en un rincón tranquilo, lejos de las angustias políticas, de la confusión moral, de las celebraciones de pecado y de la participación en un mundo enloquecido. A veces simplemente quiero cerrar las persianas de mis ventanas y rejillas.


Pero Nuestro Señor no me ha llamado a vivir dentro de un encierro físico. Dentro de mi objetivo, para vivir como un corazón de clausura, el "símbolo" es una "rejilla..." no una pared de ladrillo.

“El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo.”
(Proverbios 18:10)

¿Y de qué esta hecha mi torre fuerte? No de cantería. Eso sería demasiado frágil. Las piedras están sujetas al desmoronamiento. Mientras que el Nombre del Señor no lo es.

No he sido llamada a huir del mundo. Soy llamada a enfrentarlo día tras día, pero no tengo que hacerlo sin ayuda. Soy llamada a relacionarme con el mundo a través de la voluntad de Dios. Puedo orar por el mundo, y hacer frente a cada situación y a cada persona que encuentro, e incluso escucharles a través de la "rejilla" de la voluntad de Dios. Y siempre que esto me resulte difícil, se que puedo correr hacia Nuestro Señor y permanecer en Él.

De modo que mientras me aferro a Jesús, Él me dará todo lo que necesito para enfrentarme al mundo.

“Somos afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos;…”  (2 Corintios 4:8) 

“Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
con cánticos de liberación me rodearás” (Salmo 32:7)



Tomado de: Reconciliándose con usted y la teología que son un verbo (Escrito original en Inglés)

(21 de Junio del 2017)


Tómame Señor...


Toma Señor, y recibe
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento, y toda mi voluntad.
Todo lo que soy, todo lo que poseo.
Tú me lo diste; a tí, Señor, lo torno.
Todo es Tuyo. Dispón de mi según tu voluntad.
Dame tu amor y gracia, que eso me baste.


(San Ignacio de Loyola)



(20 de Junio del 2017)

La humildad delante de Dios, nos ayuda a la confianza


Cuando Teresita anduvo por medio de oscuridades espirituales, que no la permitían saber donde se encontraba, si adelantaba o retrocedía, caminaba con la misma seguridad que si se viese conducida entre claridades divinas... En este estado de confianza plena en Dios el alma no necesita ver ni sentir nada para tener la más absoluta certeza de que va bien, sabiendo que va en los brazos de Dios.

"Oh Jesús, llenarías un alma aún más débil que la mía, con mayores gracias, siempre que tal alma se abandone con absoluta confianza a Tu infinita misericordia".



Santa Teresita de Liseux



(19 de Junio del 2017)


Jesús Eucaristía, vida de mi vida


«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.» (Juan 6:35)



Uno de los autores del materialismo, Feuerbach, llegó a decir que "el hombre es lo que come". Cristo se ha hecho nuestro alimento.





Solemnidad de Corpus Christi (18 de Junio del 2017)

Adorar es...


Adorar es…
Perderse en lo insondable,
hundirse en lo inagotable,
pacificarse en lo incorruptible,
absorberse en la inmensidad definida,
ofrecerse al Fuego y a la Transparencia,
aniquilarse consciente y voluntariamente
a medida que se tiene conciencia de uno mismo,
darse a fondo a aquello que no tiene fondo.
¿A quién adorar?...

A Cristo resucitado a quien se ama y se encuentra vivo en la Eucaristía.




*Teilhard de Chardin
(15 de Junio del 2017)

Comulgar, para comunicar amando...


"Si el mundo te pregunta por qué comulgas con tanta frecuencia, dile que lo haces para aprender a amar a Dios, para purificarte de tus imperfecciones, para consolarte en tus aflicciones, para apoyarte en tus debilidades." 


 (San Francisco de Sales)



(13 de Junio del 2017)

Tú Sagrado Cuerpo Señor es mi Mayor Gracia...


Las mayores gracias y los favores inexplicables de su bondad los recibía en la Santa Comunión. Y mi ángel, lo que más severamente me reprendía eran las faltas de respeto y atención delante del Santísimo Sacramento. 



(Santa Margarita María de Alacoque)




12 de Junio del 2017

¡Oh! Trinidad a quien Adoro...


“Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayúdame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquilo, como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, oh mi inmutable, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio.
Pacifica mi alma, haz de ella tu cielo, tu morada de amor y el lugar de tu descanso. Que en ella nunca te deje solo, sino que esté ahí con todo mi ser, todo despierto en fe, todo adorante, totalmente entregado a tu acción creadora.
Oh mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser, en mi alma, una esposa para tu Corazón, quisiera cubrirte de gloria, quisiera amarte..., hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia: te pido ser revestido de Ti mismo, identificar mi alma con cada movimiento de la Tuya, sumergirme en Ti, ser invadido por Ti, ser sustituido por Ti, para que mi vida no sea sino irradiación de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.
Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándote, quiero volverme totalmente dócil, para aprenderlo todo de Ti. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas mis impotencias, quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz.
Oh Astro mío querido, fascíname, para que ya no pueda salir de tu esplendor.
Oh Fuego abrazador, Espíritu de amor, desciende sobre mí, para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo: que yo sea para Él como una prolongación de su Humanidad Sacratísima en la que renueve todo su Misterio.
Y Tú, oh Padre, inclínate sobre esta pobre criatura tuya, cúbrela con tu sombra, no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto en quien tienes todas tus complacencias.
Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad en que me pierdo, me entrego a Vos como una presa. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos, hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas”



(Santa Isabel de la Trinidad)
Solemnidad de la Santísima Trinidad.

11 de Junio del 2017



La Santidad es cosa del Corazón...


La santidad es una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra debilidad, y confiados - de la manera más audaz - en Su bondad paternal". 


(Santa Teresita del Niño Jesús)



(08 de Junio del 2017)

Yo en tu mirada Señor...


Tú mirasté hacia mi con amor e imprimiste tu gracia dentro de lo más profundo de tus ojos...




(San Juan de la Cruz)



Martes 6 del 2017

Pentecostés: Espíritu de Paz, Potente y Silencioso...


Los momentos más grades se viven con sencillez y con paz. Pero sucede, que a veces en los momentos más grandes de nuestra vida, en los eventos más marcados de nuestra existencia, intentamos darles mucha fuerza con nuestra emoción. Y sin embargo, esos momentos grandes debemos de vivirlos no intentando emocionarnos tanto. Sino con toda simplicidad, dejando que el Espíritu Santo obre en nosotros según convenga.

Por consiguiente, no debemos pensar que para vivir este día de Pentecostés, tenemos que sentir cosas especiales. Experimentar un fuego enorme en el corazón, o un gran cambio en nuestra vida. Porque no necesariamente puede ocurrir de esta forma. Ocurre muchas veces sí, pero no necesariamente tendrá siempre que ser de esta manera. El Espíritu Santo es como un germen poderosamente potente derramado en nosotros, y que ha ido desarrollando toda su fuerza poco a poco sin muchas veces darnos cuenta, a lo largo de nuestras vidas. Incluso, con nuestros altibajos o pecados. No obstante, hay una acción de Dios que va creciendo en nosotros en un Espíritu silencioso y de Paz. 

Siendo el Espíritu Santo un Espíritu de Paz, es por lo tanto un Espíritu en la misericordia de Jesús. La Paz es uno de los frutos más imprescindibles que trae el Don del Espíritu Santo. Pero es una paz que nace de la llagas de Jesús, y de que ha dado su vida por nosotros. El Espíritu Santo es un Espíritu de paz, pero en la alegría de la misericordia de Cristo y su presencia. Y lo que hace el Espíritu Santo en nuestros corazones, es infundirnos el deseo de estar con Jesús; recibiéndole en la Santa Comunión, en la Adoración y a través de la vida de oración. Y estar con Jesús, es estar en la alegría de su compañía para luego convertirnos en sus Testigos. Sobre todo con nuestra vida misma, que debe ser como la de él. Amando como él nos ama, pensando como él piensa, actuando como él actúa. Pero además, llevando a otros el mismo Espíritu de Paz que nos ha sido infundido y derramado desde el inicio de nuestro bautismo, en nuestros corazones. 

« LA PAZ ESTÉ CON USTEDES »


¡SANTO PENTECOSTÉS PARA TODOS!




(Domingo 4 de Junio, del 2017)



¡Oh llama de Amor Viva, que tiernamente hieres!

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!


Matando muerte, en vida la has trocado.
¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego, con extraños primores
calor y luz dan junto a su Querido!

¡Cuán manso y amoroso

recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras
y en tu aspirar sabroso,
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!


(San Juan de la Cruz)




(01 de Junio, del 2017)