¡Salve Regina, mater misericordiae!


Salve, Regina, mater misericordiae;
vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus gementes et flentes
in hac lacrimarum valle. 
Eia ergo, advocata nostra, 
illos tuos misericordes oculos ad nos converte. 
Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, 
nobis post hoc exsilium ostende. 
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria.

V. Ora pro nobis, sancta Dei Genitrix. 
R. Ut digni efficamur promissionibus Christi.



(Mayo, 13 del 2017)


3 comentarios :

Marian dijo...

¡DIOS TE SALVE REINA Y MADRE...!

Guapísima nuestra Madre...

¡Bendecido día!

Un abrazo amiga.

camino dijo...

Gracias, hermoso compartir, María es entregarse a Él, humilde y confiadamente, que ella nos ayude y nos bendiga, gracias, un abrazo.

Felicitas dijo...

suscribo todo cuanto afirmáis, tú querida María y también Marian y Camino. Somos de María.¡Qué gozo!
Un fuerte abrazo