¿Es Fátima un Mensaje transitorio?


Muchos de nosotros tenemos acceso a diferentes medios de comunicación en las redes sociales. Por lo tanto, muchos pudimos apreciar el furor en las imágenes y vídeos, mostrando las oraciones jubilares de la celebración de los Cien Años de Fátima. La gente sosteniendo sus velas, rezando el rosario y mucho más. Lo cual, tiene que haber sido mucho muy emotivo y hermoso, tanto para los afortunados que pudieron asistir, pero también para los menos afortunados como yo, que tuve que conformarme con verlo en las redes sociales.

El día después a la celebración de nuestra Señora de Fátima, escuchaba a un Sacerdote Americano hablar en un vídeo, sobre el mensaje. Él habló un poco sobre el milagro del sol, las apariciones, los niños videntes, etc. Al finalizar, mencionó tres frases que captaron mi atención. Fuerón estas: El mal no vencerá. El Corazón Inmaculado de María vencerá. Fátima es un mensaje de esperanza. Estas tres frases captaron mi atención por varias razones. Yo medité en ello y saqué una pequeña conclusión. 

La mayoría de los Católicos sentíamos un "orgullo secreto" y una felicidad, por el hecho de la canonización de los pequeños, Jacinta y Francisco. Muchos incluso, nos estuvimos preparando con nuestros ayunos y oración. Fue un día, en donde sentíamos un amor mucho muy especial por nuestra Inmaculada Madre, y disfrutamos mucho de este maravilloso Jubileo tan lleno de bendiciones. Sin embargo, surgió en mi una pregunta: "¿Será Fátima tan sólo un evento transitorio en donde sólo podemos volcar nuestra euforia y nuestros sentimientos, como algo del pasado?" 

Nuevamente, resonó en mi corazón las tres frases. El mal no vencerá. El inmaculado Corazón de María triunfará. Fátima es un mensaje de esperanza.  ¡Qué cierto es esto! Me decía a mí misma. Siendo hijos de María y hermanos de Cristo, tenemos todos la certeza de que así sera. No obstante, pensaba, no podemos permanecer ociosos esperando que eso suceda. Fátima, no es únicamente un evento anual bonito. Fátima es una realidad, es un mensaje DE VIDA ETERNA, en donde todo Católico debe darse a la tarea de despertar y de ponerse manos a la obra. Pero no únicamente con un sentimentalismo de espectador, mas con una fe "madura" como la de los tres Pastorcitos. El mensaje de Fátima, es una constante exhortación a la conversión, a la oración y al sacrificio. Es una constante muerte "al hombre viejo". Es un darnos a nosotros mismos día a día, por todas aquellas almas que no tienen esperanza, y que aún no han conocido el amor del Padre. Por todas esas almas que se pierden, POR NO TENER QUIEN ORE Y SE SACRIFIQUE POR ELLAS. 


Nuestros pequeños Santos Jacinta y Francisco, vienen a enseñarnos por medio de su gran ejemplo, a VIVIR UNA VIDA DIVINIZADA. Una vida unida al corazón de Jesús y la Santísima Virgen. Una vida que comienza en esta tierra, por medio de nuestros sacrificios, oración y nuestro AMOR. Que el Mensaje de Fátima no sólo permanezca en nuestros corazones como una celebración anual ordinaria o transitoria, sino más bien como un llamado a una vida extraordinaria. Una vida, en la que todos somos llamados a ser fieles colaboradores de nuestra Madre del Cielo, que clama desde lo más profundo de su Corazón: OREN, OREN, OREN Y HAGAN SACRIFICIOS POR LOS PECADORES. 

¡Pongámonos manos a la obra!



(15 de Mayo, del 2017)




2 comentarios :

Felicitas dijo...

Totalmente de acuerdo con tu post de hoy, María. Ojalá se predicara de esta forma en toda la Iglesia. Otro gallo nos cantara...
Oración y penitencia. Es el núcleo de todo. Son con el santo Rosario y la Coronilla de la divina Misericordia las armas con las que ayudamos al Señor y a la Virgen a salvar más almas. Animo, pues, y adelante. ¿Quién como Dios?
Y nosotros con Él, por gracia divina.
Un abrazo, hermana

camino dijo...

Gracias, hermoso, ella es el mejor camino seguro hacia ÉL. Un abrazó.