El Espíritu Santo es capaz de ahuyentar la tristeza


El que huye de la voluntad de Dios, huye de la verdadera alegría. Y al no hacerla, nos evitamos tristezas de momento, pero nos encaminamos a una tristeza cada vez más profunda. En nuestro camino a la alegría, es necesario pasar por momentos de tristeza. Más no debemos preocuparnos y tampoco temer, porque nuestra tristeza, nos dice El Señor, se convertirá en alegría. Pero no una alegría como la que nos ofrece este mundo, sino una alegría eterna. Una alegría del cielo. Pidamos el Espíritu Santo, para todas las personas que sufren y están pasando por momentos difíciles.


¡Ven Espíritu Santo!


“Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver“ Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría". (Juan,16, 16:20)



(25 de Mayo del 2017)


4 comentarios :

camino dijo...

El Espíritu Santo llega a los cristianos como manantial inagotable de los tesoros divinos. Gracias, un abrazo.

María dijo...

Así sea hermana (camino)así sea!

Marian dijo...

Preparemos nos, para la gran venida, de nuestro Abogado, Santificador, Paráclito... de nuestra almas.

La Fuente de Vida que brota hasta la vida Eterna...

¡Gracias querida María!

Unidas en el Señor. UN fuerte abrazo.

María dijo...

Así sea querida Marian. Preparémonos!