Con María Esperamos nuestra Visita del Espíritu Santo.


Como sabemos, falta poco para la Fiesta de Pentecostés, cuando celebramos la efusión del Espíritu Santo sobre María y los discípulos.

Como sabemos también, Pentecostés no fue la primera vez que nuestra Santísima Madre recibió una Visita del Espíritu Santo.

"El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo Niño que nacerá será llamado Hijo de Dios." (Lucas 1:35)

Inmediatamente después de decir estas palabras María, el ángel agrego: "Sabed que Isabel, vuestra parienta, ha concebido un hijo en su vejez " (Lucas 1:36) María entonces se apresuró a ir a Elizabeth, un acontecimiento que celebraremos 31 de mayo.



A mi me gusta meditar sobre estos acontecimientos, y la conexión entre ambos (la Anunciación, la Visitación y Pentecostés)

Después de todo, no habría habido Pentecostés si no hubiese habido Encarnación. No hubiese habido visita de María a Isabel si no hubiera habido una Anunciación.

Sin la Visita del Espíritu Santo a María y su absoluto Sí a Él, no habríamos tenido Salvador, ni Cruz, ni Resurrección, ni don del Espíritu Santo en Pentecostés, ni Iglesia.

Durante los próximos días, espero meditar aún más en estas conexiones sagradas. También quisiera meditar en cómo nosotros mismos somos visitados por Dios, y cómo podemos visitar a los demás, llevando Su Presencia. Porque, para visitar a otros con el Espíritu de Dios, debemos nosotros primero ser visitados por Él.

Con esto en mente, oro para que seamos abiertos para abrir nuestros corazones más plenamente al Espíritu Santo. Ruego que busquemos fervientemente SU VISITA en nuestras almas, para que lo llevemos tiernamente a los que nos rodean.

Mientras nos preparamos para la gloriosa Fiesta de Pentecostés, oremos para que seamos abiertos a Su amor, Su santidad, Su purificación y Sus Dones.

"Recibiréis poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, hasta los confines de la tierra". (Hechos 1: 8)



 (27 de Mayo del 2017)







6 comentarios :

Marian dijo...

Con Mamá María, esperamos anhelantes, la llegada del Paráclito, del Abogado, nuestro santificador, el Agua que salta en nuestras almas como ríos hasta la vida eterna.

¡Gracias María!

¡Feliz día de la Ascensión del Señor.

Un abrazo grande.

Felicitas dijo...

Con Mamá María procuraré esperar e invocar al Espíritu Santo. Para serte sincera no me relaciono mucho con él, lo hago más con el Señor y a veces con Dios Padre. Tendré que recuperar esta asignatura pendiente, con la ayuda de Santa María y también la vuestra.
Gracias por este post tan bonito que con la música del Veni Sancte Spiritus me ha sumido en quietud.
Un fuerte abrazo, María

María dijo...

Gracias Marian. Una fuerte abrazo a ti también. Dios te bendiga.


Sí Felcitas. Intenta relacionarte lo más posible con Él.
Recuerda que son tres personas un solo Dios.
Y El Espíritu Santo es la fuente de toda Santidad.
Es también el Don de Dios que contiene todos los dones que necesitamos, y en Él se nos da absolutamente todo.

Un fuerte abrazo Felicitas.

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Buenos, días, muchas, por su compartir.

María dijo...

Buenos días Hermana. Dios la bendiga.

Felicitas dijo...

Lo intentaré María, muchas gracias.
Un abrazo.