"Al Sarmiento mío que da Fruto, El Padre lo poda para que dé más Fruto."


El Señor nos poda de todo aquello que estorba para nuestro crecimiento espiritual. ¡Esta poda duele! Duele como cuando un médico aplica alcohol a una herida y nos quema para curarnos, así de la misma manera pasa en nuestro proceso de purificación. ¡Mas, no nos acobardamos y mucho menos nos lleve a dejar la oración! Dice el Señor: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará." (Juan 15:1,7)


"Desear entrar en las riquezas y regalos de Dios, es de todos; mas desear entrar en los trabajos y dolores por el Hijo de Dios, es de pocos." (San Juan de la Cruz) †




Mayo, 17 del 2017

6 comentarios :

Felicitas dijo...

Diría que con aceptar de buen grado las cruces que el Señor nos de, ya tendríamos mucho terreno ganado. En eso estoy yo, queriendo aceptar las que me confía, aunque con frecuencia resulte difícil.
No perdamos la confianza, porque para Él todo es posible.
Un abrazo, linda

María dijo...


Tienes razón Felicitas. Hay que aceptar las cruces, y por eso es que hablo del proceso de purificación y también agregue a San Juan de la Cruz. No hay cruz sin purificación, ni purificación sin cruz. Hay que aceptar las cruces, pero también disponernos, como muy bien lo dice nuestro querido santo. Y por eso, muchos no llegan, porque es un camino al calvario. ¡Dios nos ayude con su gracia.! Un abrazo.

Felicitas dijo...

Bueno, a mí me parece que las cruces que el Señor nos da forman parte de la purificación que precisamos para apartarnos cada vez más del pecado y el mal, y acercarnos a la via de santidad que Dios nos ofrece. Si uno se dispone interiormente a aceptar las cruces o la purificación que Dios le conceda, con su gracia, podra asumirlo, sobrellevarlo y vencer, ¿no? En ese camino de purificación, la compañía y el auxilio de Santa María nos es imnprescindible.
Un abrazo

María dijo...

Querida Felicitas, te entiendo perfectamente. Gracias por tu humildad y tu sabiduría. En unión de oraciones.

Felicitas dijo...

Gracias a ti, María, por compartir tu fe y todo lo tuyo. El Amor de Dios es comunicativo y nos hace compartirLe unos con otros para edificarnos mutuamente, animarnos a seguir adelante por el Camino, la Verdad y la Vida que ansiamos. Un besote, hermana

Marian dijo...

Si, María, El pos poda, para unirnos más íntimamente a El.

¡Que hermoso! La Vid y los sarmientos...Estamos tan unidos a El...

Es una verdadera locura de Amor...

Gracias María.Dios te Bendiga.!!