"Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro."


Dame Señor, el deseo y la gracia sobrenatural de querer ver tu rostro. Que no tema subir al monte de los sacrificios y purificación. Que pierda el temor para abrazar mi cruz en mi pasión, camino seguro para contemplar tu rostro. Envuelveme en la nube de tu amor y hazme dócil a tu voz, para saber escucharte en cada momento. Señor mío y Dios mío, transfórmame en tu gloriosa imagen. Amén.



¡Oh, dulce Jesús! ¡Ardo en deseos de contemplar la Gloria de tu rostro!

    






(Velo Santo Manoppello, Italia)
Segundo Domingo de cuaresma, 12 de Marzo del 2017

5 comentarios :

camino dijo...

Gracias, Dame Señor, más de ti, y meno de mi, gracias.

Felicitas dijo...

La purificación que nos es tan necesaria, con frecuencia nos asusta, porque ¿a quién le gusta padecer?, pero al mirar atrás nos damos cuenta como el Señor nos ha ido puliendo el carácter, ha ido retirando defectos que antes nos dominaban, para que poco a poco vayamos consiguiendo, con su gracia, alcanzar aquella unidad de ser originaria que fue rota por el primer pecado. Su Gracia nos salva y recrea.
Un abrazo, linda.

Maria dijo...

Gracias a ti querida hermana (camino)

Seguimos caminando. Un abrazo



Muy necesaria mi hermana querida Felicitas, muy necesaria la purificación.

Gracias. Seguimos en el camino. Un abrazo.

camino dijo...

Muchas, gracias, Hazme dócil a tu voz, gracias.

camino dijo...

Muchas, gracias, por todo.