En el Jardín del Claustro...


Nuestras mortificaciones, humillaciones, oraciones- en una palabra, todos los ejercicios que practicamos, ¿qué son sino actos de virtud, que son como tantas flores hermosas, que envían un perfume muy dulce ante la Divina Majestad? Por lo tanto, bien podemos decir que la religión es un jardín todo sembrado con flores, muy agradable a la vista, y muy saludable para aquellos que desean inhalar su fragancia.







(San Francisco de Sales) †




Pintura: El Alma de la Rosa - John William Waterhouse, 1908
20 de Enero del 2017

8 comentarios :

Felicitas dijo...

es tan poco lo que le ofrecemos al Señor en comparación con lo que Él nos ama y ha pasado por rescatarnos...pero seguro que lo valora, como un padre bueno que anima a su hijo a progresar y avanzar en el camino del bien.
Un saludo fraterno

Maria dijo...

Sí, si que los valora! De hecho los sacrficios más pequeños son los que más valor tienen.

No está en la cantidad, sino en el amor que en ellos agregemos. Todo es gracia, y como tú dices querida Felicitas, nos ayuda a progresar.

Gracias y el abrazo se regresa.

Marian dijo...

Si hermana. Que nuestra vida sea como esa flor que esparce sus perfumenes sobre la Iglesia para Gloria del Amado. Por el bien de las almas.

¡Precioso María! Un abrazo muy fuerte querida amiga.
Dios te bendiga siempre.!!

Maria dijo...

Gracias Marian querida. Que así sea!

Un abrazo a ti también.

ven dijo...

Hemos de hacer de nuestras acciones pequeñas ofrendas de amor,Cuanto más absorto está un hombre en la oración, menos conciencia tiene de que ora..., porque permanece oculto a su propia mirada. Gracias, un fuerte abrazo fraterno.

Maria dijo...

Gracias a usted querida Hermana.

Dios le bendiga y le regresó el abrazo!

Roselia Bezerra dijo...

Boa tarde, querida Maria!
O nosso Jardineiro nos cuida para que exalemos um suave odor!
Bjm muito fraterno

Maria dijo...

Boa tarde e bem-vindo Roselia!

A fragrância do jardim do rei vir para você!