Hacer la voluntad de Dios hasta la muerte, ese es el corazón interior de toda santidad...


"Algunas personas piensan que si se hallarán en otro lugar, o casados con un cónyugue diferente, o tuvieran un trabajo diferente, o tuvieran más dinero; ellos podrían hacer la obra de Dios mucho mejor.

La verdad, es que no hace ninguna diferencia donde están; todo depende de si lo que están haciendo es la voluntad de Dios, y hecho por amor a Él."






(Obispo Fulton J. Sheen)