En Sustancia Lo Mismo...


La vida cristiana no es nada más sino Cristo; La vida monástica no es nada más que Cristo. Los requisitos para el cristiano y para el monje son en sustancia los mismos; La diferencia radica sólo en el tipo particular de estrés que se les da. La Iglesia existe, de manera que las almas deben conllevar una vida de Cristo; El monasterio existe para el mismo propósito. Sea si es unión con Él en el mundo, o en el claustro. Es la unión que es el propósito del alma.




(Dom Hubert Van Zeller. El Yugo del Amor Divino, Año 1957, pág. 182)