¡Oh Divino Jesús!


"O Prisionero de Amor,


encierro a mi pobre corazón en este tabernáculo,

para que te adore sin cesar noche y día.

No padezco ningún obstáculo en esta adoración,

y aunque estoy físicamente distante,

mi corazón está siempre contigo.

Nada puede poner fin a mi amor por Ti.

No hay obstáculos para mí.

Oh Jesús mío, te consolaré por toda la ingratitud,

las blasfemias, la frialdad,

el odio de los malvados y los sacrilegios ".


Santa. Faustina Kowalska, Diario, # 80



(18 de Noviembre del 2016)

4 comentarios :

ven dijo...

Hermosa oración, Del Corazón de Jesús brota un torrente de gracia que sana y purifica, reconcilia, libera y dignifica a sus discípulos. Gracias, que Dios la bendiga siempre y le conceda lo que necesita, un abrazo fraterno.

Maria dijo...

Gracias a usted hermana.

Ore por mí. Bendecido día!

Marian dijo...

Nada puede poner fin a mi amor por Ti.
No hay obstáculos para mí.
Oh Jesús mío, te consolaré por toda la ingratitud,
las blasfemias, la frialdad,
el odio de los malvados y los sacrilegios ".

¡Que así sea María! ¡AMEN !Que con nuestras vidas
reparemos y consolemos, tanto desamor, tanto
desagravio, tanta frialdad...

Un fuerte abrazo.!!

¡Feliz día de Cristo Rey !

Maria dijo...

¡Viva nuestro Rey!