Inhalar el Espíritu Santo


Quien inhala mi Espíritu exhala la caridad de mi corazón. ¡Cuánto mejor sería el mundo, cuánto más viva y unida estaría la Iglesia, si el Espíritu fuese más ardientemente deseado y más lealmente obedecido! Pídanle a mi Madre que los incluya en el cenáculo de las almas pobres y humildes, que bajo su guía maternal obtiengan para la Iglesia y el mundo una efusión más abundante y más eficaz de mi Espíritu de amor. Confianza, mi pequeña. Quiero que mi vida crezca cada vez más dentro de ti.




¡Ven Espíritu Santo!







~P. Gaston Courtois~
Abril 23 del 2018

El Ascensor Divino


"...Mi constante deseo ha sido llegar a ser santa; mas por desgracia, cuantas veces me he comparado a los santos, he comprobado que existe entre ellos y yo la misma diferencia que notamos entre una montaña cuya cumbre se pierde en las nubes y el humilde grano de arena pisoteado por los caminantes.

Mas en vez de desalentarme, me digo que es imposible que Dios inspire deseos irrealizables, y que a pesar de mi pequeñez, puedo aspirar a la santidad. Me es imposible engrandecerme; debo soportar tal como soy, con mis innumerables imperfecciones; pero quiero buscar el modo de ir al cielo por un caminito bien recto, bien corto, un caminito del todo nuevo. Estamos en el siglo de los inventos. Ahora ya no se necesita subir los peldaños de una escalera; un ascensor los reemplaza ventajosamente en la casa de los ricos. También yo quisiera encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, porque soy demasiado pequeña para subir la ruda escalera de la perfección.


He buscado, pues, indicaciones en los libros santos para hallar este ascensor; objeto de mis deseos, y he dado con estas palabras, salidas de la misma boca de la sabiduría eterna: "Si alguien es muy pequeño, que venga a mí.". Me acerqué, pues, a Dios, y adiviné que había encontrado lo que buscaba.; mas deseando saber todavía lo que haría con el pequeñuelo, he proseguido mis investigaciones y he aquí que he hallado: "Así como una madre acaricia a su hijo, te consolaré, te recostaré en mi seno y te meceré en mi regazo". 
¡Ah, jamás se regocijó mi alma con palabras más tiernas, más melodiosas que estas!


Vuestros brazos, oh Jesús mío, son el ascensor que ha de elevarme hasta el cielo. Pero para esto no necesito crecer, sino al contrario, quedar pequeña, achicarme cada vez más. ¡Oh, Dios mío, habéis superado cuanto podía yo esperar, por eso quiero cantar vuestras misericordias! 








Santa Teresita del Niño Jesús
(Historia de un Alma)
Abril 22 del 2018

"De la Abundancia del Corazón habla la boca"


Hace algunos años, Helen Thomas, una columnista política en la Casa Blanca, en Washington, hizo una pifia verdaderamente imperdonable, tanto, que le costó su empleo y de inmediato, tuvo el rechazo público y por escrito de sus colegas corresponsales, con los que había convivido tantos años, y fue expulsada de una organización de conferenciantes.

¿Qué hizo tan terrible? Algo de lo que se arrepintió enseguida, pero demasiado tarde una vez dicho, algo expresado bajo el influyo de la ira, y que difícilmente puede creerse que no era lo que creía en el fondo de su corazón, como después quiso justificar.

En un evento en la Casa Blanca, dijo a un rabino que los judíos deberían largarse de Palestina (“get the hell out of Palestine”) y regresar a Alemania y Polonia. Para su desgracia, ello quedó en un video grabado, no hay forma de desdecirse.

Helen Thomas tenía entonces 89 años, y cubrió la Casa Blanca durante varios mandatos presidenciales: 10 presidentes en 50 años, para la cadena Hearst. A raíz de su dicho contra el pueblo judío, y de su retractación por medio de su página Web, se ha especulado sobre la posible pérdida de facultades de los ancianos, como probable explicación de su desafortunado dicho. Sin embargo, la Sra. Thomas estaba en plena actividad periodística sin reflejar algún deterioro.

Podemos pensar que lo que dijo bajo la influencia del enojo por los hechos recientes del asalto a un barco con auxilio humanitario, por parte de tropas israelíes. Con saldo de once muertos, pudo provocarle un estado de ánimo momentáneo; démosle el beneficio de la duda, pero el daño es real e irreversible.

Independientemente del hecho mismo, de su declaración anti-judía, de los actos por los cuales la Casa Blanca misma y la “Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca” se deslindaron ambos de lo que ella expresó, y manifestaron su rechazo, hay lecciones que aprender de lo tristemente sucedido.

Helen Thomas es de origen libanés, y como reflexiona una vieja conocida suya, la también columnista Anne E. Kornblut, del New York Times, durante su carrera periodística, la Sra. Thomas estaba en línea con anteriores interpretaciones segadas de asuntos de Palestina y del Estado de Israel; su comentario anti-judío de cierta forma reflejaba otros anteriores, aunque nunca en semejante tono.

Otro columnista de origen judío le recordó en una columna dedicada a ella y al tema, lo que significan Alemania y Polonia para los judíos: la persecución nazi y el Holocausto, (incluyendo Auschwitz, Belzec, y Treblinka). No se trata aquí de enjuiciar la conducta militar y gubernamental israelíes en el asalto al convoy de ayuda humanitaria, sino de comentarios gravemente ofensivos contra un pueblo, que además no tiene la culpa de lo que decida su gobierno.

¿Qué podemos aprender de hechos tan graves como éste?

Que no debemos hablar a la ligera, que no podemos dejarnos llevar por arrebatos temperamentales ni por rencores largamente guardados en la mente y el corazón.

Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero no es así. Cuando se lastima a alguien, a un pueblo en esa forma, dichas palabras quedan no solamente en el video grabado, sino en la mente y el corazón de mucha gente. Y en esta gente se incluyen los directamente afectados, el pueblo judío, viva o no en Israel, así como las personas que son conscientes del daño que estos comentarios hacen.

Helen Thomas tenía una larguísima carrera periodística, y enormes méritos en la profesión, particularmente por sus logros como mujer en un mundo que dominaban los varones, y a su edad, como la respetable veterana en las ruedas de prensa de la Casa Blanca, acabó de pronto toda su carrera.

¿Qué debemos entonces hacer “para cuidar la lengua”?

Primeramente tener presente que no es solamente la lengua que debe cuidarse, es la mente y el corazón mismos. Tenemos que cuidar la forma en que reflexionamos sobre asuntos clave del ser humano y de la humanidad, en sus partes y en su todo. “De la abundancia del corazón habla la boca”, se nos dice y sí, bajo el influjo del enojo, la ira, decimos cosas que nunca hubiéramos dicho en calma.

Tenemos que tener cuidado cuando hablamos, y tener cuidado de como lo decimos. De si, decimos todo lo que pensamos o si pensamos antes todo lo que decimos. Tenemos que vigilar lo que dejamos asentado en nuestro corazón, pues si algo está envenenado, envenenará nuestro pensamiento y de allí la forma en como manifestamos nuestras ideas y lo que decimos, para bien o para mal. Asimismo tenemos que saber También que existe lo que se llama, responsabilidad y consecuencia. 

La envidia, el odio, el rencor son pésimos consejeros. Debemos cuidarnos sobremanera de ellos, que no controlen nuestro corazón y nuestra mente. No se trata de evitar nuestras emociones, nuestros recuerdos, nuestra visión de presente y deseos para el porvenir, sino mantenerlos bajo control; no somos robots, somos personas, y así debemos cuidar nuestra psique.

No podemos juzgar a Helen Thomas, sobre si lo dicho contra el pueblo judío no era lo que realmente había en su corazón, como dijo al disculparse. Solamente ella lo sabe junto con Dios; quizá lo haya compartido con gente muy cercana. Pero finalmente no es ella lo que nos interesa ahora, dejémosla en su trágica situación. (que incluso ya falleció)

Lo que importa es aprender la lección, como ya dije, cuidar la lengua tras cuidar el corazón, los sentimientos, la mente, y recordar que eso de que las palabras se las lleva el viento, es falso. Ellas quedan, y a veces grabadas para siempre, en quienes las escuchan o las llegan a conocer, sean para bien, para mal, sean intrascendentes en temas delicados o aporten sabiduría a quienes nos escuchan o nos leen.

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45)


 ¡Qué el amor de Dios y nuestra Santa Madre la siempre Virgen María nos ayuden!





Parte de la publicación es fuente de Catholic Net.
Abril 21 del 2018

Ven y Escóndete en Mi...


Soy un Dios oculto
y aquellos a quienes llamo para adorarme
deben esconderse en Mí,
escondiendose de los ojos del mundo,
y ocultos incluso de ellos mismos,
teniendo una mirada pura fija en mí solamente.
Del mismo modo, como mi pura mirada filial se fija en mi Padre en el cielo.

Aprende lo que significa estar escondido:
es estar libre de preocupaciones consigo mismo,
con las opiniones de los demás,
y con lo que el mundo pueda decir
de ti o de mí.
es vivir solo para mí,
así como yo vivo para el Padre.

Escóndete en mí,
como estoy escondido en la gloria de mi Padre.
Escóndete en mí,
como estoy escondido en la nube brillante del Espíritu Santo.
Escóndete en mí,
como estoy escondido en las especies sagradas.
Escóndete en mi corazón,
como estoy escondido en los tabernáculos del mundo,
desconocido y olvidado por los hombres.

Te llamo a esta vida oculta,
porque yo soy el Dios oculto
y porque mi vida eucarística en medio de ti es una vida oculta.

Aquellos que serían mis adoradores
deberán consentir vivir en mi tabernáculo escondidos conmigo
y al mismo tiempo,
amar como yo amo.
Amar al Padre como yo le amo,
amando las almas como yo las amo,
sufriendo frialdad, rechazo, malentendido
y abandono;
conmigo y para mí.

Entender estas cosas
y habrás comenzado a comprender la vida eucarística
a la que te llamo más y más.
Apartado de esas almas
a quien llamo a esta vida de adoración,
tal ocultación parecerá insensato e inhumano,
pero actuará como una levadura sobre toda la masa,
hasta elevarse y convertirse en un pan perfecto para Mi oblación.
Es una chispa de luz que se mantiene encendida
por un mundo sumido en la oscuridad.
Es una gota de dulzura divina,
en un mar de amargura y miseria.
Es una presencia de Amor,
en un mundo del cual el amor está ausente.

Ama esconderte conmigo
y escóndete en Mí.
Retírate de todo lo que solicita tu atención,
tu energía y tu tiempo.
En el secreto de Mi Rostro Eucarístico,
allí te mostraré,
la mejor manera de hacer las cosas que te pido que hagas.
Allí te daré una paz
que nadie te perturbará ni te quitará.
Allí te usaré
para la santificación de Mis sacerdotes
y para el consuelo de Mi Iglesia.

¿Quieres esto?
Sí, Señor Jesús,
por ser Tú quien me pides esto.
Acepto con todo mi corazón
y quiero todo lo que Tú quieres para Mí.

¿Aceptas estar separado de aquellos a quienes amas,
de los que te conocen
y de aquellos que te aman
a fin de perder todo salvo a mí y mi amor?

Sí, Señor Jesús,
yo acepto perder todo excepto a ti.
Porque al poseerte a ti,
no perderé nada,
y en amarte a ti,
yo seré amado por Ti,
y en ese Amor encontraré la felicidad perfecta
y la gracia de amar a los demás
como me has amado.

¿Aceptas desaparecer de los ojos del mundo?
y vivir escondido en mí,
como yo estoy escondido en Mis tabernáculos?

Sí, Señor Jesús,
acepto la vida eucarística escondida
a la cual Tú me llamas
y no deseo nada más.

Sabed entonces que hoy
acepto tu "Sí" a Mis planes para ti.
Porque has dado tu consentimiento a Mí,
te doy mi consentimiento.
Vivirás ahora como mi adorador
escondido en Mí,
escondido conmigo.
No busques otro modo de vida.
Tu vida está ahora oculta conmigo
en el sacramento de mi amor
y en la gloria del Padre.
Te prometo alegría en el secreto de Mi Rostro
y una dulzura interminable
que es el sabor del Maná Oculto.
Una dulzura no de este mundo,
sino de la siguiente.
Una dulzura que doy como un anticipo del cielo
a los que beben el cáliz amargo
de mis soledades eucarísticas en la tierra.

Esta es la perfección de la vida a la que os he llamado.
El tiempo es corto.
Entra en la vida que te he preparado.
Deja ir todo lo demás.
Nuestra vida es una:
tu vida en Mí, y Mi vida en ti,
en un misterio ocultamente
que glorifica a mi Padre,
y edifica a mi Iglesia.




*Re-publicado/Agosto 01 del 2017
Fuente original: Vultus Christi blog. In Sinu Jesu  (Libro en Inglés) 
Abril 18 del 2018

Hablar Demasiado


"La locuacidad es el trono de la vanagloria en la que le encanta engalanarse y presumir. La locuacidad es un signo de ignorancia, una puerta a la difamación, un líder burlón, un servidor de mentiras, la ruina de la verdadera compunción, un invocador de abatimiento, un mensajero de la insensibilidad, una disipación del recogimiento, el fin de la vigilancia, el enfriamiento del celo por el bien y el oscurecimiento de la oración." 




 ~San Juan Climacus~
Abril 17 del 2018

¿Amas a la Iglesia?


Amar a la Iglesia haciendo reparaciones por los pecados de los que sirven en los santuarios del Señor.

¿Amas a la Iglesia? ¿Estás dispuesto a sufrir en Su nombre y en reparación de las afrentas contra el Señor y Su Esposa? ¿Estás dispuesto a que el Amor de Cristo asuma el peso de los pecados del sacerdocio?

Más importante aún: ¿Estás dispuesto a hacer esto de tal manera que no hiera aún más al Señor o a su Iglesia? ¿Estás dispuesto a hacer esto en silencio y de forma oculta?

El espíritu de reparación no debe estar formado por la frustración y la ira, sino por el AMOR, el mismo amor que llevó a nuestro Señor a la Cruz...

Entremos en las intenciones de la Iglesia, y unidos en espíritu con lo que queda en la tierra de los fervientes cristianos, y de los sacerdotes presionados por la caridad de Jesucristo, esforcémonos por reparar los ultrajes de la indiferencia y la impiedad; levantemos el trono del Señor y ofrezcamos el tributo y el homenaje que tantos títulos, merece.

Muy a menudo en nuestros días hay una disposición para criticar y señalar la herida, pero nadie para ofrecer el bálsamo sanador del sacrificio amoroso. No permitas que tu lamento se convierta en un pecado aún mayor al desgarrar y morder a los que ya están heridos. El amor, el sacrificio y la misericordia es lo que solo debe formar los corazones dispuestos a participar de este llamado.






Madre Mectilde de Bar
Abril 16 del 2018

¡Venturoso silencio, que da al alma tanta paz!


Cuando no se nos comprende o se nos juzga desfavorablemente, ¿a qué defendernos o dar explicaciones? Dejémoslo pasar, no digamos nada, ¡es tan bueno no decir nada, dejarse juzgar, digan lo que digan...! En el Evangelio no vemos que santa María Magdalena haya dado explicaciones cuando su hermana la acusaba de estarse a los pies de Jesús sin hacer nada. No dijo: «¡Si supieras, Marta, lo feliz que soy, si escucharas las palabras que yo escucho! Además, es Jesús quien me ha dicho que me esté aquí». No, prefirió callarse. ¡Venturoso silencio, que da al alma tanta paz! 






Santa Teresa del Niño Jesús (últimas conversaciones)
Abril 14 del 2018

Para nunca ser Profanado


“Porque vosotros sois el templo del Dios viviente.” ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios, y que ustedes no se pertenecen a sí mismos? Porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19).

"La morada en mí del Espíritu Santo implica, que al igual que la Iglesia, el Altar, el Tabernáculo, estoy consagrada para ser el templo, la Casa, el Hogar del mismo Dios.

Mi cuerpo está reservado y dedicado al uso de Dios como algo santo, que nunca será profanado por la mundanalidad, el egoísmo o el pecado.

Mi cuerpo es la morada escogida del Espíritu Santo, un altar privilegiado. Nunca debe considerarse como un mercado para la transacción de negocios, una escuela para estudiar o un patio de recreo para divertirse. No es nada de esto...

Nunca me atreveré a poner en contacto al Dios que mora dentro de mí, en cosas que le deshonran y que él aborrece.

Oh Dios escondido dentro de mí, olvidado y descuidado tantas veces, durante tantos años, te pido que me perdones por mi descuido, mi irreverencia, y toda mi infidelidad.

Con mucho gusto acepto esta gran vocación, este gran honor, esta inmensurable dignidad, para ser Tu templo, Tu altar, Tu casa, Tu hogar.

Con alegría te consagro mi cuerpo, con todos sus miembros y todos sus sentidos, mis manos y pies, mis ojos, oídos y mi lengua, sus potestades para ver, escuchar y hablar, mis impulsos e instintos, mi apetito y mis deseos.

Te los entrego a ti, con titulo de propiedad; sean absolutamente para siempre Tuyos, sean empleados siempre en Tu servicio, y nunca sean usados en contra de Tu voluntad.

Oh Dios, toma este cuerpo mío, consagrarlo, que nunca sea contaminado por el pecado. ¡Que nunca se emplee al servicio del enemigo, el diablo! ¡Que nunca se convierta en la morada del mal ni se use contra los mejores intereses de ninguno de Tus hijos!"




"Listening to the Indwelling Presence" (Escuchando a la Presencia Permanente)
Abril 12 del 2018

Miedo a la Luz


Los niños a menudo temen a la oscuridad, pero cuando crecemos lamentablemente tememos a la luz. 

"¿Qué significa ser conocido por Cristo? Significa aceptar que todo debe ser revelado, a plena luz, a su vista y ante nuestros propios ojos: nuestras debilidades y límites, y toda la suma de infidelidades, grandes y pequeñas, que constituyen nuestra existencia. Aunque, por la misericordia de Dios, tal vez no seamos grandes pecadores, sin embargo, hay muchas cosas en nuestras vidas a las que nos resulta difícil mirar con honestidad. Inmediatamente después de cometer un error, especialmente, a veces no estamos muy dispuestos a reconocer en presencia de Jesús, honesta y francamente, y sin máscaras, que no somos más que lo que somos. Por eso tenemos miedo a la luz ".


"Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz" (Efesios 5:8)



(Por un Cartujo)
Abril 10 del 2018

"He aquí la esclava del Señor"


"A María, su humildad no le permitió obrar de la misma manera que lo hizo Lucifer: mientras más ensalzada se vio, tanto más se humilló. ¡Ah, Señora! concluye diciendo san Bernardo, tu heroica humildad te hizo digna de que Dios te mirara con singular predilección, digna de enamorar a tu Rey con tu belleza, digna de atraer con la suave fragancia de tu humildad al Verbo Divino del seno del Padre, donde tenía su morada; del seno de Dios a tu purísimo seno. Por eso más mereció María con aquella respuesta; "He aquí la esclava del Señor", que lo que pudieran merecer las demás criaturas juntas con todas sus obras".

¿Cuál fue la criatura más excelsa creada por Dios: la Virgen o Lucifer?

La palabra Lucifer es una palabra latina que significa Estrella de la mañana. Nadie tiene que extrañarse de que un ser maligno, ahora ya monstruoso, tenga un nombre tan bello, pues éste fue el nombre que el Padre de los ángeles le puso a esta criatura al crearlo. Lo cierto es que éste era su nombre antes de caer. Se da por supuesto que Lucifer era la más alta naturaleza angélica creada por Dios.

Hay que decir que la naturaleza más excelsa creada por Dios fue la de Lucifer. La Virgen se santificó día a día con esfuerzo. Ella con su sacrificio y sus obras y la gracia de Dios logró ser la criatura más excelsa. Pero su excelsitud no fue un acto de creación de Dios, sino de santificación.

María, al nacer, recién salida de las manos de Dios, era sólo un ser humano. Es seguro que el Creador, incluso nada más nacer, le debió conceder grandes perfecciones a su alma, pero esas perfecciones estaban lejos del inmenso poderío que tuvo la cúspide de la Creación, el más alto espíritu angélico. Mientras que la naturaleza más grandiosa que creada Dios, la más alta de las criaturas angélicas, era la coronación de la obra de Dios. Dios creó magnífico a Lucifer en su naturaleza, y él se corrompió. Dios creó humilde a María en su naturaleza, mera mujer y por tanto inferior a los ángeles, y ella fue la que se santificó. Como se ve, hay un gran paralelismo entre ambas figuras, sólo que es un paralelismo inverso:

Uno es la criatura más perfecta por la naturaleza, la otra por la gracia.
Uno se corrompe, ella se santifica.
Uno quiere ser rey y no servir, y al final no es nada. Ella quiere ser nada y servir, y al final es reina.
Uno fue creado para ser la Estrella de la mañana angélica (Lucifer). Ella (María) acabó siendo la Estrella de la Mañana de la Redención, es decir, la estrella que en el firmamento anuncia la nueva era del Mesías.
La primera estrella cayó del firmamento angélico, la segunda estrella se elevó en el firmamento de los santos.

La primera estrella (que era espíritu) cayó a tierra, la segunda estrella (que era corporal) ascendió a los Cielos.
Lucifer no quiso aceptar al Hijo de Dios hecho hombre, la Virgen no sólo lo aceptó sino que lo acogió en su seno.
Lucifer era un ser espiritual que finalmente se hizo peor que una bestia (sin dejar de ser espiritual). Ella era un ser material que finalmente se hizo mejor que un ángel (sin dejar de ser material).
Lucifer se bestializó, ella se espiritualizó.

Ahora ya sólo hay una única estrella de la mañana que es la Virgen. Pues además de que la primera estrella cayó, la segunda estrella de la mañana brilló con la luz de la gracia, luz mucho más bella e intensa que la luz del primer astro, que brilló sólo con la luz de su naturaleza. Los ángeles, los miles de millones de ángeles, recuerdan perfectamente el poder y belleza de la luz de la primera estrella antes de su oscurecimiento. Sin embargo, el nuevo lucero (María) con su luz purísima ha eclipsado completamente el recuerdo de esa luminaria angélica. 





Párrafo entre comillas: Las Glorias de María II
Summa Daemoniaca
Pintura: Antonello da Messina - "The Virgin Annunciate"
*Solemnidad de la Anunciación y Encarnación del Señor (Transferida 4/09/2018)