Buscad el Espíritu Santo en el tierno corazón de María


Para esperar El Espíritu Santo, para recibir El Espíritu Santo,

para llenarnos del Espíritu Santo y ser dóciles a Él,

no hay nada como entregarnos totalmente a María.

 Porque ella tiene un poder inmenso para atraerlo sobre nosotros.


Cuando el Espíritu Santo encuentra a María en un alma, se siente atraído irresistiblemente hacia ella y en ella hace su morada.

(San Luis María Grignion de Montfort)





Viernes 26 de Mayo del 2017






El Espíritu Santo es capaz de ahuyentar la tristeza


El que huye de la voluntad de Dios, huye de la verdadera alegría. Y al no hacerla, nos evitamos tristezas de momento, pero nos encaminamos a una tristeza cada vez más profunda. En nuestro camino a la alegría, es necesario pasar por momentos de tristeza. Más no debemos preocuparnos y tampoco temer, porque nuestra tristeza, nos dice El Señor, se convertirá en alegría. Pero no una alegría como la que nos ofrece este mundo, sino una alegría eterna. Una alegría del cielo. Pidamos el Espíritu Santo, para todas las personas que sufren y están pasando por momentos difíciles.


¡Ven Espíritu Santo!


“Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver“ Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría". (Juan,16, 16:20)





(25 de Mayo del 2017)


Preocúpate más por un grano de Fe, que una tonelada de Emoción


Nuestra relación con Dios, debe ser menos apoyada en lo sensible, en lo que yo comprendo con mi razón. Porque mi razón humana es limitada. Nuestra imagen de Dios, es muchas veces basada en nosotros mismos. En nuestros pensamientos y nuestros sentidos. En lo que yo creo y me apego a creer. En mis imperfecciones. Todo esto tiene que ser purificado por medio de nuestras noches oscuras. En nuestras sequedades y en el sentirnos muchas veces abandonados, cuando creemos que Cristo se ha ido y nos inundamos de tristeza...


"Una tristeza necesaria, que nos ayudara a vaciarnos de nosotros mismos para ser llenados de algo mucho mejor."  Estas tristezas, o noches oscuras, permitirán dejarnos fundir por el fuego del Espíritu Santo, mediante la trasformación de nuestros corazones. "Noches que tendrán que permitir a Jesús muchas veces marcharse; porque solo de esta forma podremos dar el paso a una fe y unión mucho más profunda." Una fe basada en un amor Espiritual, un amor puro con Él. A una unión basada en la acción del Espíritu Santo, una unión que es un misterio, un misterio de amor.


"Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito." 
(Juan 16: 5-7)



(23 de Mayo del 2017)











Contigo a mi lado, nada temo mí tierna Madre


"¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en donde se cruzan mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?"



Nuestra Señora de Guadalupe
a San Juan Diego


Mayo, 21 del 2017

“Orar es tratar de amistad con Dios”


"Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.(...) Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos."        (Juan: 15:12,15)

Nuestro acceso a Dios se hace primero, a través de nuestra propia humanidad, que implica también la humanidad de los demás, de nuestro prójimo. Después a través de la Humanidad de Jesucristo, como acceso inmediato al Padre, en comunión con el Espíritu Santo.

Para que vivamos la amistad con Dios y para que pueda fluir hacia los demás, es necesario cultivarla en el silencio, en nuestro encuentro personal en la oración. Luego cuidarla con nuestro respeto, amor, solidaridad, tiempo; escucha y sobre todo con: "determinada determinación."



“Hacer oración es tratar muchas veces, con AQUEL que sabemos nos AMA”

(Santa Teresa de Jesús)





(Mayo 19 del 2017)






"Al Sarmiento mío que da Fruto, El Padre lo poda para que dé más Fruto."


El Señor nos poda de todo aquello que estorba para nuestro crecimiento espiritual. ¡Esta poda duele! Duele como cuando un médico aplica alcóhol a una herida y nos quema para curarnos, así de la misma manera pasa en nuestro proceso de purificación. ¡Mas, no nos acobardamos y mucho menos nos lleve a dejar la oración! Dice el Señor: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará." (Juan 15:1,7)



"Desear entrar en las riquezas y regalos de Dios, es de todos; mas desear entrar en los trabajos y dolores por el Hijo de Dios, es de pocos." (San Juan de la Cruz) †




Mayo, 17 del 2017

¿Es Fátima un Mensaje transitorio?


Muchos de nosotros tenemos acceso a diferentes medios de comunicación en las redes sociales. Por lo tanto, muchos pudimos apreciar el furor en las imágenes y vídeos, mostrando las oraciones jubilares de la celebración de los Cien Años de Fátima. La gente sosteniendo sus velas, rezando el rosario y mucho más. Lo cual, tiene que haber sido mucho muy emotivo y hermoso, tanto para los afortunados que pudieron asistir, pero también para los menos afortunados como yo, que tuve que conformarme con verlo en las redes sociales.

El día después a la celebración de nuestra Señora de Fátima, escuchaba a un Sacerdote Americano hablar en un vídeo, sobre el mensaje. Él habló un poco sobre el milagro del sol, las apariciones, los niños videntes, etc. Al finalizar, mencionó tres frases que captaron mi atención. Fuerón estas: El mal no vencerá. El Corazón Inmaculado de María vencerá. Fátima es un mensaje de esperanza. Estas tres frases captaron mi atención por varias razones. Yo medité en ello y saqué una pequeña conclusión. 

La mayoría de los Católicos sentíamos un "orgullo secreto" y una felicidad, por el hecho de la canonización de los pequeños, Jacinta y Francisco. Muchos incluso, nos estuvimos preparando con nuestros ayunos y oración. Fue un día, en donde sentíamos un amor mucho muy especial por nuestra Inmaculada Madre, y disfrutamos mucho de este maravilloso Jubileo tan lleno de bendiciones. Sin embargo, surgió en mi una pregunta: "¿Será Fátima tan sólo un evento transitorio en donde sólo podemos volcar nuestra euforia y nuestros sentimientos, como algo del pasado?" 

Nuevamente, resonó en mi corazón las tres frases. El mal no vencerá. El inmaculado Corazón de María triunfará. Fátima es un mensaje de esperanza.  ¡Qué cierto es esto! Me decía a mí misma. Siendo hijos de María y hermanos de Cristo, tenemos todos la certeza de que así sera. No obstante, pensaba, no podemos permanecer ociosos esperando que eso suceda. Fátima, no es únicamente un evento anual bonito. Fátima es una realidad, es un mensaje DE VIDA ETERNA, en donde todo Católico debe darse a la tarea de despertar y de ponerse manos a la obra. Pero no únicamente con un sentimentalismo de espectador, mas con una fe "madura" como la de los tres Pastorcitos. El mensaje de Fátima, es una constante exhortación a la conversión, a la oración y al sacrificio. Es una constante muerte "al hombre viejo". Es un darnos a nosotros mismos día a día, por todas aquellas almas que no tienen esperanza, y que aún no han conocido el amor del Padre. Por todas esas almas que se pierden, POR NO TENER QUIEN ORE Y SE SACRIFIQUE POR ELLAS. 


Nuestros pequeños Santos Jacinta y Francisco, vienen a enseñarnos por medio de su gran ejemplo, a VIVIR UNA VIDA DIVINIZADA. Una vida unida al corazón de Jesús y la Santísima Virgen. Una vida que comienza en esta tierra, por medio de nuestros sacrificios, oración y nuestro AMOR. Que el Mensaje de Fátima no sólo permanezca en nuestros corazones como una celebración anual ordinaria o transitoria, sino más bien como un llamado a una vida extraordinaria. Una vida, en la que todos somos llamados a ser fieles colaboradores de nuestra Madre del Cielo, que clama desde lo más profundo de su Corazón: OREN, OREN, OREN Y HAGAN SACRIFICIOS POR LOS PECADORES. 

¡Pongámonos manos a la obra!



(15 de Mayo, del 2017)




¡Salve Regina, mater misericordiae!


Salve, Regina, mater misericordiae;
vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus gementes et flentes
in hac lacrimarum valle. 
Eia ergo, advocata nostra, 
illos tuos misericordes oculos ad nos converte. 
Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, 
nobis post hoc exsilium ostende. 
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria.



V. Ora pro nobis, sancta Dei Genitrix. 
R. Ut digni efficamur promissionibus Christi.


(Mayo, 13 del 2017)