¡Tu Amor vale más que la Vida!


"Deja el amor del mundo y sus dulcedumbres, como sueños de los que uno despierta; arroja tus cuidados, abandona todo pensamiento vano, renuncia a tu cuerpo. Porque vivir de la oración no significa sino enajenarse del mundo visible e invisible. Nada. A no ser el unirme a Ti en la oración de recogimiento. Unos desean la gloria; otros las riquezas. Yo anhelo sólo a Dios y pongo en Ti solamente la esperanza de mi alma devastada por la pasión"

¡No hay tiempo que perder! porque la vida es breve, y si estoy en este mundo es para AMARTE, Señor, para ser SANTA. Para que seas Tú todo para mi. Porque para mi, no hay otro motivo para vivir. No hay nada más que valga la pena, sino solo Tú. Y aunque sea pequeña y aunque nada tenga, quiero ser instrumento y testimonio de tu amor. Porque te amo, ¡oh Jesús! 

La gracia se encuentra en el momento presente y no se puede disfrutar de la gracia en el pasado, no se puede disfrutar de la gracia en el futuro, la gracia se encuentra aquí y ahora.



Les llevo en mi corazón escondido en el de Cristo ¡Santa cuaresma para todos!




Párrafo en comillas: San Lorenzo Giustiniani
Febrero 14 del 2018




Llévame al desierto, Señor


Ayúdame a hacer silencio, Señor,
quiero escuchar tu voz.
Toma mi mano, guíame al desierto,
que nos encontremos a solas, tu y yo.
Necesito contemplar tu rostro,
me hace falta la calidez de tu voz,
caminar juntos...
callar para que hables tu.

Me pongo en tus manos,
quiero revisar mi vida,
descubrir en qué tengo que cambiar,
afianzar lo que anda bien,
sorprenderme con lo nuevo que me pidas.

Ayúdame a dejar a un lado las corridas,
las preocupaciones que llenan mi cabeza,
barre mis dudas e inseguridades,
ayúdame a archivar mis respuestas hechas,
quiero compartir mi vida
y revisarla a tu lado.

Ver donde "aprieta el zapato"
para apurar el cambio.
Me tienta la seguirdad
del "saberlas todas",
tenerla "clara", no necesitarte,
total tengo todas las respuestas.

Me tienta el activismo.
Hay que hacer, hacer y hacer.
Y me olvido del silencio,
aflojo en la oración,
¿leer la Biblia?,
para cuando haya tiempo...
Me tienta la incoherencia.

Hablar mucho y hacer poco.
Mostrar facha de buen cristiano,
pero adentro,
donde tu y yo conocemos,
tengo mucho para cambiar.
Me tienta el tener tiempo para todo
menos para lo importante.
Y lamentarlo pero no hacer nada para cambiarlo.

La familia, los hijos, la oración...
al cuadragésimo lugar.
Hay cosas más importantes.
¿Las hay?
Me tienta , Señor, el desaliento,
lo difícil que a veces se presentan las cosas.
Me tienta la desesperanza,
la falta de utopía.
Me tienta el dejarlo para mañana,
cuando hay que empezar a cambiar hoy.

Me tienta ser el centro del mundo.
Que los demás giren a mi alrededor.
Que me sirvan en lugar de servir.
Me tienta la idolatría.
Fabricarme un ídolo
con mis proyectos, mis convicciones,
mis certezas y conveniencias,
y ponerle tu nombre de Dios.
No será el becerro de oro,
pero se le parece.

Me tienta la falta de compromiso.
Es más fácil pasar de largo
que bajarse del caballo
y hacer la del samaritano.
Me tienta creer que te escucho
cuando escucho mi voz.

¡Enséñame a discernir!
Dame luz para distinguir tu rostro.
Llévame al desierto, Señor,
despójame de lo que me ata,
sacude mis certezas
y pon a prueba mi amor.
Para empezar de nuevo,
humilde, sencillo,
con fuerza y Espíritu
para vivir fiel a Ti.




(Anónimo)
Febrero 12 del 2018









«Si quieres, puedes limpiarme»


En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. (Marcos 1:40-41)

La convicción del pecado, es necesaria para la conversión.

La muerte física hace que perdamos todos nuestros bienes materiales. El pecado, produce la perdida de todos los bienes espirituales, y únicamente la recupera cuando le alcanza la gracia, cuando se confiesa. 

Cuando el cuerpo muere, se pierden todos los sentidos exteriores y capacidades: no huele, no siente, no escucha. Lo mismo con el alma cuando se encuentra en pecado: el corazón está endurecido, se pierde la voluntad; la conciencia se embota, no tiene memoria de su pasado, y también pierde su capacidad espiritual de ver correctamente las cosas de Dios. 

La lepra en el Evangelio de hoy Domingo, es también símbolo del pecado, de nuestro pecado. Sin embargo, Jesús quiere sanarnos, quiere que quedemos limpios totalmente. A través de las manos del Sacerdote, Jesús extiende su mano y nos ordena que seamos limpios, para que  no permanezcamos en el pecado. 

Señor, Jesús, sabes cuando me siento y cuando me levanto. Antes de que una palabra esté en mis labios, tú la sabes ya. Ayúdame a vivir en la luz que corresponde a tu gracia, y a experimentar la alegría curativa que viene de la amistad contigo, en el Sacramento de la Confesión.




Febrero 11 del 2018


Pon tu delicada mano bajo la carga de mi alma


Dios mío, pongo a tus pies mi carga de sufrimiento, tristeza y renunciación; Ofrezco todo a través del corazón de Jesús; y le pido a Tu Amor que transforme estas pruebas en gozo y santidad para aquellos a quienes amo, gracia para las almas y regalos preciosos para Tu Iglesia. En este abismo de postración física, incomodidad y cansancio moral, en estas sombras en las que me has sumergido, haz brillar un resplandor de tu brillo triunfal. O más bien, dado que las sombras de Getsemaní y el Calvario son fructíferas, use todo esto para el bien de todos. Ayúdame a ocultar mi desolación interior y pobreza espiritual bajo las riquezas de las sonrisas y el esplendor de la caridad. Cuando la cruz se haga más pesada, pon tu suave mano bajo la carga que has puesto sobre mi alma y sobre mi dolorido cuerpo.

Oh Señor, te adoro, y todavía estoy, y siempre, en tu deuda, porque en contra de mis sufrimientos Tú has puesto la Sagrada Eucaristía y el Cielo.




Sierva de Dios: Elisabeth Leseur
Febrero 09 del 2018



Al atardecer de la vida me examinarán del amor


"Al final de nuestras vidas, no seremos juzgados por cuántos diplomas hemos recibido, cuanto dinero hemos conseguido, o cuantas cosas grandes hemos hecho. Seremos juzgados por: Tuve hambre y me diste de comer. Estuve desnudo y me vestiste. No tenia casa y me diste posada."




Madre Teresa de Calcuta
Febrero 8 del 2018



Ojos del Alma


Lo que los ojos corporales son para los objetos sensoriales, lo mismo es la fe para los ojos del entendimiento que mira los tesoros escondidos. Aunque tengamos dos ojos corporales, poseemos dos ojos del alma, pero ninguno tiene la misma operación con respecto a la visión divina. Con uno vemos la Gloria oculta de Dios que está oculta en la naturaleza de las cosas, es decir, contemplamos su poder, su sabiduría y su providencia eterna para nosotros, que entendemos desde la magnitud de Su gobierno en nuestro nombre. Con este mismo ojo también contemplamos las órdenes celestiales de nuestros consiervos. Con el otro, contemplamos la gloria de Su naturaleza santa. Cuando a Dios le complace admitirnos a los misterios espirituales, Él abre ampliamente el mar de fe en nuestras mentes.





(San Isaac el sirio: La fe es la puerta a los misterios)
Febrero 07 del 2018


Lo que más particularmente deseo, eres Tú


Hija mía, te necesito, necesito tus trabajos, tu fatiga, tus oraciones, tus penitencias, sí, y tus alegrías también.

Vive en un estado de oblación. Necesito toda tu vida.

Hay tanto que hacer para aplicar a cada generación los frutos de Mi vida y Mi muerte. . . Hay tanto que hacer para vencer los obstáculos en el camino, sin violar las voluntades. . . Hay tanto que hacer para crear esa actitud en las almas que los hará ansiosos por responder "sí" a Mi apelación. . .

Lo que me importa sobre todo es: ser servido, tanto como Mi corazón lo desee, por almas que se han entregado a Mí, para que pueda purificar, fortalecer, santificar a toda la humanidad.

Si tan solo pudieras entender el valor de las almas, el valor de una sola alma. . . Cada alma tiene su lugar en Mi corazón. Cada uno es amado por algo único que le he dado, y no me consuela cuando un alma me falla, hasta que haya una esperanza de que se arrepienta. Para mí, las noventa y nueve ovejas fieles no toman el lugar de la que se ha desviado. Cada alma es para Mí un tesoro incomparable.

Tu misión en el dominio complejo e invisible del Cuerpo Místico eres Tú misma, y nadie puede reemplazarte con precisión. Lo bueno que deberías haber hecho y lo que no has hecho permanecerá deshecho eternamente. Te tomé en serio, y no es una cuestión leve que te haya elegido.

Déjame hacer uso de ti como lo intento. Se dócil. No reprimo la iniciativa, todo lo contrario. Deja que tu servicio sea actuado por motivos sobrenaturales, y todo lo que emprendas servirá eficazmente.

No hay nada en ti que no pueda ser útil para Mí si lo haces, pero con un verdadero espíritu de servicio. Todo lo que penetra por amor es útil.

Cuántas veces espero de ti por mí mismo. . . para otros . . . Todo lo que se hace aislado de Mí y Mi amor, es un desperdicio.

Ten devoción al momento presente. Solo de esa manera me puedes servir verdaderamente. El pasado no es más; el futuro no está aquí todavía, El único instante que posees y en el que puedes contar realmente es el momento presente.

Aprovecha al máximo el momento que tengas.

No tienes nada que perder al olvidarte de ti misma. Cuanto más trabajes para Mí en las almas, más te recompensaré en esta tierra y más encontrarás tu verdadero lugar en Mi Corazón en la plena expansión de la naturaleza y de la gracia. Mientras, espera el día en que comprenderás, en el esplendor de la gloria, la razón de todas las cosas.

Cuanto más te mantengas en segundo plano, cuanto más discreta seras, contento de darme a conocer sin pretender convencer a las almas, más las atraeré y actuaré en ellas.

Cuanto más te propongas y trates de imponer a los demás tus gustos, tus deseos, tus métodos, tus ideas, más frustrarás Mi trabajo y Mi gracia.

Practica hablarle a la gente como si tu fueras inferior.

Yo, tu Dios, me puse de rodillas para lavar los pies de Mis discípulos. ¿Entonces, tú, humillas tu alma cuando aconsejas e incluso cuando reprendes almas? Eso seria fácil si tu fe fuera lo suficientemente receptiva como para contactarme en cada uno.

Es el orgullo inconsciente el que arruina la mayor parte del trabajo de Mis apóstoles. Eso hace que incluso el celo más ardiente se extravíe, a veces haciendo que opere en un sentido bastante contrario a lo previsto.

Nunca les he mostrado a los pecadores ni a las pobres almas enfermas una actitud condescendiente o superior. En espíritu, de rodillas los he escuchado y los he curado, y sin embargo soy Dios.

Ten esto en cuenta: lo que más particularmente deseo, eres Tú, no tus obras. No es el trabajo que haces lo más importante, sino lo que me dejas hacer a través de ti.

Es fácil trabajar vigorosamente ante el público. Pero es más difícil dar un paso atrás y dejarme actuar.

No impongo nada. Yo espero.

Si el trabajo te sobrecarga, es porque me has descuidado.








(Libro en Inglés: Una hora con Jesús) 
Gaston Courtois

Febrero 05 del 2018