"Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en Ti"


«¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no serían. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed, me tocaste, y abraséme en tu paz». 



San Agustín †



Pintura: Allegory of the Resurrection of Jesus Christ. By: Patrick Devonas
25 de Febrero del 2017


"Incluso cuando no tengo nada que ofrecerle...aún asi yo le daría este nada."


Madre mía, me pides ser tu Apóstol...me pides ayuda para salvar almas y a sacrificarme. Me llamás a ser santa. Mas yo veo mi flaqueza, mis limitaciones humanas, mis pecados y toda mi impureza. Veo mi pobre oración y mis pobres e insignificantes sacrificios… Mas tú quieres Madre, que en el proceso de mi entrega hacia los demás, mi corazón sea también sanado. Y veo Madre, que no quieres que pierda más el tiempo en "humildad" inútil...
Quiero ayudarte. Quiero decir que sí, como tú Madre mía. Ysin embargo, mi sí no es como el tuyo. Mi sí es como un cantaro lleno de grietas y semivacío. Pero tú, la siempre Virgen María, tomas mi cantaro y lo presentas a Cristo. Luego me muestras una vez más tu maternal amor e intercedes por mi...


Y como en las bodas de Caná, le pides a Jesús, llene mi cantaro vacío y lo repare. Pides la gracia necesaria para mí, y me la traés entre tus manos inmaculadas. Jesús sonríe, y por supuesto no se sorprende de nada. *¡Él lo sabe todo.! Jesús, sabe que aunque mi amor es imperfecto, yo no tengo a donde más ir. Pues sólo él tiene palabras de vida Eterna…*
"Jesús también sabe, que Incluso cuando no tengo nada que ofrecerle...aún asi yo le daría este nada." Pero además, Jesús conoce tu ternura y gran amor. Sabe que siendo yo tu hija, tú nunca me abandonarás...


La paz regresa a mi alma. Y lo hace, en una manera de determinación. “Determinación a mantenerme en una fe concreta.” Determinación a continuar caminando a tú lado en este valle de  lágrimas. ¡A ti suspiro gimiendo y llorando Madre mía! pues yo soy también la hija desterrada de Eva. Muestrame Madre tu Mirada misericordiosa. ¡Ydespués de mi destierro, después de ser algún día "digna;" muéstrame a Jesús, fruto Bendito de tu vientre!

¡No me abandones nunca Madre mía! Y alcánzame siempre, las promesas de nuestro Señor Jesucristo. 


Amén.



Febrero 23 del 2017

Si yo no tengo Amor nada soy Señor...


“¿Qué te aprovecha disputar altas cosas de la Trinidad, si careces de humildad, por donde desagradas a la Trinidad? Por cierto, las palabras subidas no hacen santo ni justo; mas la virtuosa vida hace al hombre amable a Dios. Más deseo sentir la contrición que saber definirla.”  Si supieras toda la Biblia a la letra, y las sentencias de todos los filósofos, ¿qué te aprovecharía todo, sin caridad y gracia de Dios? Vanidad de vanidades, y todo es vanidad, sino amar y servir solamente a Dios. 

Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. (1Corintios 13:2)



Tomás de Kempis (Libro I – Cap. 1)
17 de Febrero del 2017



"¿Quién me separará del amor de Cristo?"

"Tengo una morada secreta, un santuario cerrado para el mundo y ocupado por Dios solamente, donde siempre puedo decir  ¡Oh Dios mío, yo te pertenezco! Ni las aflicciones, ni las tempestades, ni el clamor del mundo, pueden arrancarme de esta morada secreta; de este Santuario oculto donde siempre puedo conversar con Dios, en una misteriosa amistad que es el principio del cielo"


(The Living Pyx of Jesus, Pelligrini, 1941)   









¿Quién nos separará del amor de Cristo? (...) Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios:  ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro,  ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!





(Romanos 8: 35-39)
14 de Febrero del 2017 - 9:pm
          

*Suba mi oración, Señor, como incienso ante ti...


"La santidad está construida sobre ruinas del amor propio, y cada vez que vamos en contra de nuestra inclinación natural, es ciertamente el sacrificio más noble...”

¿Estás de mal humor? Reír si es posible
¿Estás tentado a la ira? Por el amor de Jesús, sé muy manso y amable.
¿Te encuentras a punto de mostrar mala voluntad a alguien?  Manifiesta una gran bondad.
¿Tal vez te sientes tentado a calumniar? Decir sólo lo que es bueno, o guardar silencio...
¿Hay una oportunidad para una ligera venganza, o para infligir una aguda represalia? Muéstrate educado y complaciente...
¿Todo te cansa e irrita? Preseverar en tu ecuanimidad...
Si te sientes inclinado a hablar con dureza, deja que tus palabras sean suaves y cordiales.

Acaso, ¿no es nuestro corazón un altar de donde el incienso del sacrificio y nuestra sumisión a su adorable voluntad se elevan sin cesar a Dios? ¡Qué corazón podría serle más agradable que un corazón lleno de amor, constantemente ofrecido a Él! ¡Porque siempre podemos sacrificar sobre este altar y ofrecernos con el Hijo de Su Amor,  para Su gloria y el bienestar de las almas!     
  



Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde. (Salmo 141:2)


¡Oh, Dios mío! Haz de mí un santo, cualquiera que sea el precio que me pueda costar.  †



(Fervorinos from the Lips of the Master, compiled by a Religious, Pelligrini, Australia, 1940, pp. 139-144)
Febrero 10 del 2017
10:00 pm

La Celda en Nuestro Corazón...



"Grandes actos de amor pueden lograrse en nuestra pequeña celda del corazón...
   El corazón del verdadero siervo de Dios es su Santuario elegido, donde Él habita constantemente.
   No siempre podemos estar arrodillados ante el altar, así que él hace su tabernáculo en nuestros corazones.




Del libro- Abrigando a la Divinidad 
Autor: Peter Really (Religioso) 1952, pág.154-155

Pintura: Charles West Cope
Febrero 8 del 2017

Vísperas en Casa...


A lo largo de los años, las habitaciones de mi casa se han vuelto tan familiares que siento que son casi parte de mi piel. Día tras día he paseado por ellas. En ellas he charlado,  soñado y rezado a la vista desde casi todas las ventanas...

Hoy tuve un pensamiento que me sorprendió. ¿Y si una de las habitaciones de mi casa fuera una capilla? ¿Y si, después de un duro día de trabajo, las personas de mi casa se sentaran a relajarse no en sofás y sillones, sino en banquillos de coro? Lo que más me impresionó de este pensamiento, fue el imaginarme a una monja de clausura. 


Una monja de clausura, no sólo visita su capilla. Sino que ella vive en ella. Ella pasa en la capilla al menos tanto tiempo como lo hago yo en mi sala de estar. Es donde se reúne con el resto de su familia monástica: mañana, mediodía y noche. Cuando está cansada de un día de trabajo, en el jardín,  la cocina o la sala de costura; la capilla es donde comienza su noche tranquila como en casa. La noche tranquila se inicia con el Oficio de Vísperas, que es técnicamente (normalmente) en la tarde. Nuevamente las hermanas se deslizan sin hacer ruido en los puestos del coro. Es hora de mezclar sus voces en graciosos himnos de alabanza.  

La noche tranquila se inicia con el Oficio de Vísperas, que es técnicamente (normalmente) en la tarde. Nuevamente las hermanas se deslizan sin hacer ruido en los puestos del coro. El canto es de ida y vuelta, como siempre. En la mayoría de los entornos monásticos, una hilera del coro se encara a el otro. La primera hilera canta una  parte en unísono; de cara a cara, en busca de una respuesta....

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 
El canto alaba a Dios. También alivia las almas de quienes lo cantan.  Sus notas son uniformes, prácticas, calmantes. Su manera de habitarnos es como un bálsamo para aquellos a los que se nos ha vuelto tan familiar. Porque después de todo, nos encontramos en nuestro hogar. En nuestra “capilla”


"Dentro de nosotros hay un palacio de inmensa magnificencia. El edificio completo está construido de oro y piedras preciosas ... En verdad no hay un edificio de tan grande belleza como un alma pura, llena de virtudes, y cuanto mayores sean estas virtudes, más brillantes son estas piedras... En este palacio se aloja el GRAN  REY, que ha tenido el placer de ser nuestro huésped, y ... Se sienta allí en un trono muy valioso:Tu Corazón.          

      




Fuente: Nuestro día monástico
*(Santa Teresa de Ávila)
                                               
Enero 5 del 2017